Despidete del estres
Marzo 30th, 2007 por
Vallmant
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El denominado sÃndrome general de adaptación afecta a uno de cada tres trabajadores europeos, es la dolencia más frecuente después del dolor de espalda y origina la mitad de los casos de absentismo en el trabajo en el Viejo Continente. Estrategias para prevenir este trastorno que hace que muchos trabajadores se conviertan en auténticas ollas a presión a punto de estallar.
DespÃdete de las tensiones
Entre los factores que más influyen en que aparezca el estrés laboral se encuentran desde el contenido del trabajo hasta la carga psicológica que implica la autonomÃa para organizar el tiempo, los estilos de mando, la definición de funciones o las posibilidades de participar en la organización.
Entre sus sÃntomas más frecuentes figuran los dolores de estómago y músculos, los trastornos cardiovasculares, los olvidos, la falta de concentración, la dudas e incapacidad para decidir, y la baja autoestima, además de cambios de conducta, como la irritabilidad en el hogar y el trabajo, problemas para conciliar el sueño, trastornos alimenticios, dietas desequilibradas, y el consumo excesivo de tabaco, alcohol o fármacos.
Según el psicólogo clÃnico Andrés Gento Rubio, el estrés “es un problemas muy frecuente en el mundo laboral y consiste en una respuesta integral del individuo para intentar adaptarse a los estÃmulos que le rodeanâ€?.
Pueden ocasionarlo desde factores fÃsicos, como la mala iluminación, el ruido excesivo, las altas o bajas temperaturas, hasta la manipulación de elementos quÃmicos, la carga mental excesiva, las jornadas inadecuadas, el salario, la inseguridad o los problemas en las relaciones con los superiores o los compañeros.
Para prevenirlo, Gento recomienda evitar llevarse el trabajo y las preocupaciones laborales a la casa, e intentar desconectar, manteniendo otras actividades que nos diviertan, enriquezcan y produzcan bienestar, cuando concluya la jornada laboral.
También sugiere “hacer ejercicio fÃsico regular, porque mejora el rendimiento fÃsico y psÃquico, asà como el sueño y la tensión arterial, además de planificar las tareas adecuadamente, estableciendo las de mayor carga de trabajo al comienzo de la jornada y cumpliendo periodos de descansoâ€?.
Asimismo, el doctor Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), propone una serie de normas básicas para la prevención de problemas de ansiedad y estrés en el trabajo:
Mantén una dieta saludable. Come sano, evitando las comidas que sobrecargan el organismo con digestiones pesadas o conducen a la obesidad o el colesterol elevado. Además, conviene usar el tiempo de comer como momento de descanso y ruptura con nuestras actividades profesionales, aprovecharlo para hacer vida social y familiar, y no abusar del alcohol en las comidas.
Descansa y disfruta lo suficiente. Intenta dormir en torno a ocho horas, toma tus vacaciones y fines de semana como tiempo de ocio y relax, y fomentar las relaciones sociales como alternativa al trabajo.
Organiza tu tiempo y actividades. Establece horarios, para poder descansar, no estar preocupado, ni sufrir continuos sobresaltos ú olvidos importantes. Evita llegar tarde a las citas, contando con los pequeños retrasos habituales, establece prioridades, seleccionando las actividades más importantes cuando no puedas hacer todo.
Aprende a solucionar y decidir . En vez de dejar pasar los problemas, afróntalos decidiendo qué es lo mejor en cada caso. Toma tus decisiones siguiendo un proceso lógico: planteamiento del problema, análisis de las alternativas, pros y contras, y elección de la opción menos mala. Una vez que decidas algo evita dar marcha atrás y rumiar continuamente si has decidido bien o mal, ya que ello sólo produce ansiedad y estrés.
Refuerza tu autoestima. Si has hecho bien una cosa, reconoce tu propia autorÃa y felicÃtate por ello, ya que no ha sido la suerte, sino tu esfuerzo y capacidad, los que le han conducido al logro.
Cuando hayas hecho algo mal, no rehúses tu responsabilidad o la atribuyas a los demás o factores externos: reconoce que haz actuado mal en esta ocasión determinada, analiza tus errores y dispóngase a corregirlos, sin culpas, ni pensamientos negativos sobre ti mismo. Siempre es mejor quererse y tratarse bien a uno mismo.
Cultiva tus relaciones. Refuerza las conductas positivas de las personas de tu entorno más cercano (pareja, amigos, compañeros, familiares), prodigándoles aprobación, halagos, sonrisas y pequeños detalles, que en definitiva suponen distintas manifestaciones de afecto.
Corrige las conductas negativas de tus personas cercanas, proporcionándoles la información a tiempo y si es necesario tu desaprobación, pero sin broncas, culpas, ni castigos.
Evita sacar a relucir continuamente los problemas del pasado o las culpas ajenas, procurando perdonar a los demás.
Y recuerda que una pareja en crisis intercambia muchos castigos (“golpes�) y pocos refuerzos (“caricias�) psicológicos y emocionales, justo lo contrario de una pareja sin problemas.
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