6 pasos para vencer la eyaculación precoz
Octubre 31st, 2007 por
Vallmant
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Domina la masturbación
Mastúrbate con el orgasmo de una mujer en la mente, no con el tuyo propio. En otras palabras, tómate tu tiempo: trabájalo hasta unos 15 minutos. Llévate cerca al punto de no retorno, pero no te permitas eyacular hasta que se cumpla el tiempo.
Aprieta
Si te sobrecalientas durante la masturbación o el sexo, detente y aprieta justo debajo de la cabeza de tu pene. Aplica una presión firme con tu pulgar y tu Ãndice y enfoca la presión en tu uretra, el conducto que corre a lo largo de la parte inferior del pene. Esto dificulta la circulación en el pene y hace decrecer momentáneamente la tensión sexual, reprimiendo la eyaculación.
Determina tu punto de no retorno
Masters y Johnson plantearon la división del proceso sexual en cuatro partes: excitación, clÃmax, orgasmo y resolución. Las fases en las que más nos concentramos son el clÃmax y el orgasmo. El truco está en desacelerarte y reconocer que hay un todo un espectro de sensaciones durante el proceso de respuesa sexual y reconocer tu propio punto de no retorno (cuando la eyaculación se hace inevitable). Mide tu excitación sexual en la escala del 1 al 10, y trata de mantenerte en el 7.
Sexercicios
Haz los ejercicios de Kegel. Los Kegels son ejercicios que fortalecen los músculos pélvicos. Hombres y mujeres los tienen, y te puedes familiarizar con este grupo muscular cortando el flujo de orina y luego empezando y deteniéndote repetidamente (comienza con la vejiga llena). Una vez que hayas dominado los movimientos, practica los Kegels donde sea: en tu escritorio, al volante. Tensa los músculos y cuenta hasta 10; luego suelta. Practica en series de 10. Músculos pélvicos más fuertes te ayudarán a ejercitar tu control eyaculatorio cuando te aproximes al punto de no retorno.
Presiona, no empujes
Provócala: presiona la cabeza de tu pene contra su clÃtoris. Quédate en su entrada vaginal, donde están las terminaciones nerviosas más sensibles. Cuando tengas relaciones sexuales, enfócate en pequeños y poco profundos movimientos que penetren los primeros 5 ó 7 centÃmetros de su canal vaginal. Presiona tu pene contra su punto G. Durarás más si no empujas vigorosamente.
Sé cortés
Las damas primero, señores - y no estamos hablando de sostenerles la puerta. Mantén a tu mujer feliz. Las mujeres tienen una capacidad innata para experimentar orgasmos múltiples. Cuando la ayudes a conseguir el primero, ello te libera de algo de la presión de complacer y de la ansiedad psicológica que provoca la EP. Usa tus dedos o tu boca.
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